30.4.12

El Infonavit y la Vivienda de Uso Temporal en Morelos

LOS HECHOS
Si Usted aún no lo sabe, a partir del mes de febrero de 2012 el Infonavit modificó las condiciones de crédito para quienes pretenden adquirir una vivienda en aquellos municipios que son distintos al de su residencia habitual, y que esta Institución ha considerado como plazas turísticas de "uso temporal", con el objetivo de "conservar la plusvalía y disminuir el número de viviendas deshabitadas."
Además de los municipios de Acapulco y José Azueta (Zihuatanejo) en Guerrero, Manzanillo en Colima, Bahía de Banderas en Nayarit y San Juan del Río en Querétaro, en el estado de Morelos la vivienda de uso temporal corresponde a todos los municipios. Honor a quien honor turístico merece.
De ahora en adelante, "el monto máximo del crédito, individual o conyugal, será hasta del 80% del valor de la vivienda, por lo que el crédito más el SSV (Saldo de la Subcuenta de Vivienda) será hasta del 90%."
En consecuencia, "se requiere un ahorro previo del trabajador por el 10% del precio de compra-venta de la vivienda, el cual se deberá depositar en el Infonavit como ahorro voluntario, mismo que se utilizará para el pago parcial de la vivienda. Este pago es condicionante para la titulación del crédito."
Lógicamente, el Infonavit recabará la información necesaria para identificar si el derechohabiente habita en la misma entidad federativa donde pretende adquirir su vivienda. De coincidir, le otorgaría las condiciones originales de crédito. En caso contrario, aplicaría las condiciones de vivienda de uso temporal.
LAS REACCIONES
Todos aquellos derechohabientes que tienen una vivienda en la cabeza, pero fuera de su lugar habitual de residencia, y sin saber todavía que ahora pertenece a la zona de "uso temporal", realizan una consulta al Infonavit y fijan los ojos en el renglón que más les interesa "Contarías con: $..."
Acto seguido, inician una búsqueda que los de antaño describían por cielo, mar y tierra, y que en nuestros días conocemos simplemente por Internet, para encontrar una vivienda cuyo valor de venta coincida exactamente con la cifra que ellos dan por prometida, cual cheque al portador.
Sin embargo, al enterarse de las nuevas condiciones del Infonavit para adquirir una vivienda de uso temporal ya sea, en el mejor de los casos, por un buen asesor que les informa de inmediato o, en el peor, hasta que se topan con pared a la hora de inscribir su solicitud de crédito, lo cierto es que su sentimiento es similar al que ve la carroza de su deseo convertirse en calabaza de un momento a otro.
Se desintegran como en película de Amélie, intentan rehacerse con vituperios a la Institución, acarician la promesa o la ilusión remota de ahora sí empezar a ahorrar, lanzan el desafío de mejor comprar una vivienda en su lugar habitual de residencia para aprovechar su crédito al máximo, pero luego llegan a las odiosas comparaciones y todo vuelve al punto de partida cuando ni siquiera se volteaba al Infonavit, cuando no existía ni una vivienda en la cabeza. El punto muerto para el mercado inmobiliario.
LAS OPORTUNIDADES
No se necesita emprender un gran estudio para confirmar las conclusiones del Infonavit en cuanto a las viviendas que fueron adquiridas con un crédito de esta Institución y que ahora se encuentran deshabitadas, por no decir olvidadas, al menos en el Estado que nos ocupa que es el de Morelos.
Sin embargo, valdría la pena saber cuántas de esas viviendas son abandonadas por gente que habita en la misma demarcación y cuántas por foráneos, sobre todo cuando se tiene la impresión de que los trabajos son más seguros en el Distrito Federal, que es de donde proviene la mayoría de los compradores, en contraposición con la Tierra de Libertad y Trabajo donde la permanencia en el sector laboral podría estar sujeta a un riesgo más alto. Pero, parafraseando al dramaturgo, las impresiones, impresiones son.
Los que nos dedicamos a este oficio hemos escuchado a los clientes decir en más de una ocasión que sólo quieren retirar su subcuenta de vivienda, o que sólo quieren gastar lo que tienen de crédito, relegando a un segundo plano la ubicación, las características de la vivienda, los servicios del desarrollo, la plusvalía en el corto y en el largo plazo.
De ahí la validez del objetivo del Infonavit y la nueva oportunidad para adquirir una vivienda con una mejor ubicación, con mejores características y mejores servicios, una vivienda con mayor plusvalía para enriquecer el patrimonio, no para dilapidarlo.
En una cuestión de porcentajes, conviene más hacer del 80% de capacidad de crédito, no un factor limitante sino una plataforma para poder aspirar a una mejor vivienda, a la altura de mayores propósitos.
Desde entonces, platicamos con nuestros clientes y amigos sobre esta perspectiva que, si bien es cierto implica un mayor esfuerzo, también redunda en más y mejores beneficios para quien busca de manera genuina incrementar su patrimonio, ya sea para vivir, descansar, invertir y disfrutar en un Estado que se precia de tener uno de los mejores climas del mundo a tan sólo una hora del Distrito Federal.
Dicen que "quien quiere azul celeste, que le cueste". En Morelos, lo primero es un valor agregado.

19.4.12

El arte de atender (y entender) a quien hace como que compra.

Casas CuernavacaDicen que cada cabeza es un mundo. Se quedan cortos. Hay personas que, en realidad, son un universo por descubrir o, peor todavía, un big bang a punto de suceder.

Si bien es cierto que parecen o procuran esconder sus intenciones de compra tras un velo de misterio, también resultan fácilmente identificables por la sombra que proyecta su falta de voluntad cuando llega la hora de tomar una decisión.

Todo buen vendedor de bienes raíces que se precie de haber recorrido algunos de los pasillos en el mercado inmobiliario se ha enfrentado a un cliente potencial que medita la compra de un bien inmueble con la misma gravedad de quien se dispone a dividir el átomo. Sin embargo, a la hora de actuar, al momento de dar un paso hacia adelante, recula sin razón como infante que retira inesperadamente sus activos en un juego de canicas.

De nuestros colaboradores hemos escuchado expresiones que califican a tales individuos como pájaros nalgones. ¿Ha usted visto a un pájaro nalgón? Nosotros tampoco. O sea, dichos clientes no existen como tales. Son otros los insondables motivos que los llevan a ver una casa, a visitar un desarrollo, a platicar con un asesor para investigar qué fue primero: el ladrillo o la mezcla. Todo, menos la intención genuina y factible de adquirir un bien inmueble.

La plática entre el vendedor y el posible comprador se prolonga como trámite ante instancia gubernamental para obtener un permiso. Con GPS en mano, se cuestiona la ubicación de la propiedad. Con aviesa persuasión se inquiere sobre la flexibilidad del constructor para modificar no sólo los acabados sino los materiales de obra. Igual se pretende replantear las leyes de la ingeniería que revolucionar la línea del diseño arquitectónico. Y por si fuera poco, se procede al análisis metafísico del último céntimo en los intereses y la relatividad del tiempo y del espacio en el plazo del crédito hipotecario.

Con toda la información dispuesta sobre la mesa, con más respuestas del asesor inmobiliario que la mismísima Wikipedia, aquél que cómodamente se esconde bajo el disfraz del visitante, y que se ufana tanto de recursos como determinación para comprar la propiedad en un abrir y cerrar de ojos, hace una pausa antes de lanzar su penúltima pregunta: "Entonces, ¿éstas son las casas?", para luego rematar con la sorprendente: "¿Y no tiene departamentos?"

P.D. Sísifo nos hace los mandados.

10.4.12

Siguiendo las vacaciones en Cuernavaca por Twitter

Casas Cuernavaca

A medida en que se incrementa el número de usuarios de las redes sociales, y que la tecnología facilita el envío y la recepción de mensajes públicos, encontramos con mayor frecuencia comentarios de todos aquellos que comparten la experiencia de sus vacaciones en Cuernavaca, al igual que en otros municipios del Estado de Morelos.

Lo que uno bien suponía, o que formaba parte del inconsciente colectivo: el sol, el clima, los trajes de baño, la alberca, los antojitos, la carne asada, las bebidas, la convivencia, la fiesta, la música, el baile, la excursión, la naturaleza, y otras tantas actividades y paisajes característicos de la entidad, ahora se manifiesta en mensajes instantáneos que describen de manera muy personal el sentir de quienes parecen tener por insignia aquello de que ninguna vivencia está completa si no se comparte con los demás.
Para los sospechosistas que anteponen la lupa de la duda, algunos de estos mensajes se hacen acompañar por fotografías que ilustran con toda la contundencia de sus pixeles la intención de sus autores. Si no me crees, mira: Circulando por el libramiento. Subiendo el Tepozteco. Siguiendo la Ruta de los Conventos. Comiendo en el restaurante. Paseando por el centro. Nadando en el balneario. Tomando el sol en el jardín. Disfrutando la luna llena en la casa de Cuernavaca.
En nuestros días, para medir el pulso de la opinión pública está Twitter (con todo y sus bots); para todo lo demás, están las encuestas. Y en esta temporada ha sido muy reconfortante ver la participación de algunos de los usuarios de esta red social que se han hecho leer desde la la ciudad de la eterna primavera, ya sea con absoluta franqueza o con sesgada ironía, hasta en el tráfico de la autopista a la hora trágica del retorno a la región más transparente... de la rutina.
Ha sido precisamente en estos días que los resultados de una búsqueda en Twitter con la palabra Cuernavaca presentan a título de tuiteros lo que muchas de las noticias omiten por considerarlos sucesos frívolos o intrascendentes, pero que en el fondo siguen siendo esos momentos que también hacen de una vida lo que es. Incluso cuando son momentos gratos.

2.4.12

Días de Turismo Inmobiliario en Cuernavaca

Son días de vacaciones. Días en que la gente practica, entre otros, el turismo de playa, de montaña, cultural, extremo, ecológico, deportivo, gastronómico, etcétera. Sin embargo, el que nos ocupa de manera especial en esta región como asesores de bienes raíces es, sin lugar a dudas, el turismo inmobiliario.
Contrario a las acepciones comunes, en este blog hemos utilizado el término para referirnos a la práctica de todas aquellas personas cuya pasión va más allá de la visita de las siete casas, y que no se ciñen únicamente al periodo de semana santa.
En realidad, no andan en busca de adquirir una vivienda sino que, a falta de una mejor actividad para entretenerse en esos días de solaz y esparcimiento, deciden visitar casas o desarrollos residenciales por el puro gusto de salir a pasear.
Conscientes de que "por ver no se paga", dicho fenómeno se intensifica en todas aquellas regiones que hasta el Infonavit ha catalogado recientemente como zonas de vivienda temporal, donde Cuernavaca y todos los demás municipios de Morelos no son la excepción.
Está en el ojo del asesor inmobiliario saber detectar a quien busca de manera genuina una opción de vivienda que no sólo cumpla con ciertos requisitos, en particular el presupuesto, sino que tenga ese encanto especial que a la postre consuma la decisión de compra.
De cualquier manera, sigue siendo un placer servir a quienes llegan a la mesa del mercado inmobiliario en Cuernavaca con un asomo de curiosidad para colmar su mirada con un menú de opciones que transmiten el verdadero encanto de la ciudad de la eterna primavera.