Llegará el día (no falta mucho) para que esta zona del municipio de Emiliano Zapata, al sur de Cuernavaca, deje de percibirse lejana (que tampoco lo está). Para entonces, los precios de las viviendas, tanto de tiempo completo como de las llamadas de descanso o de fin de semana, no serán tan accesibles como ahora.
Es mediados de 2014. En primer plano vemos un complejo de edificios con departamentos de interés social en plena construcción. A la derecha, la Universidad Tecnológica Emiliano Zapata (UTEZ) en color terracota. Del lado izquierdo, a la mitad de la imagen, los muros blancos con techos rojos de las naves de la Central de Abasto de Emiliano Zapata. A la derecha, el Hospital de Alta Especialidad del ISSSTE. Sigue una zona con techos blancos de las empresas instaladas en el Desarrollo Industrial Emiliano Zapata (D.I.E.Z.) y luego los muros del Hospital del Niño y el Adolescente Morelense. En una franja media, los desarrollos habitacionales, incluido el nuevo Club de Golf. En la parte alta de la fotografía, del lado izquierdo, la cementera Portland-Moctezuma, encajada en el costado de la Sierra Montenegro, y a la misma altura, pero en el extremo derecho, el TEC de Monterrey.
De haber tomado una foto con la misma perspectiva hace cinco años, tan sólo habríamos logrado retratar la UTEZ, el D.I.E.Z., la Central de Abasto y la Cementera. Uno de los hospitales era una estructura fantasma y el otro ni cimientos tenía. Los desarrollos habitacionales apenas se asomaban en el horizonte. No había tiendas de autoservicio y las de conveniencia se contaban con los dedos de una mano.
Hoy se cuenta con un abanico de vivienda nueva que va desde los departamentos de interés social de $333,000.00 pesos, pasando por varios desarrollos de vivienda de interés medio, hasta las residencias de $7,500,000.00 pesos o más en el Club de Golf.
Aquí, la oferta no sólo sigue siendo atractiva sino amplia en comparación con lo que se ofrece dentro del municipio de Cuernavaca. De entrada, los nuevos departamentos en la capital morelense, en su versión más económica, rondan los $800,000.00 pesos. Los precios de las casas nuevas de interés medio residencial, con características similares, se elevan por encima del 30%.
Aún así, persiste cierta resistencia por parte de quienes habitan a unos cuantos kilómetros de distancia para aceptar que las ciudades no dejan de crecer, que los espacios se reducen, que la tierra se encarece y la vivienda también. Los cuernavacenses llaman a las agencias de bienes raíces pidiendo información sobre las propiedades que captan su atención no sólo por sus metros de terreno o de construcción, sino por su precio. Cuando confirman que se encuentran en el municipio de Emiliano Zapata experimentan una sensación similar a la de un capitalino en el Distrito Federal que hace apenas unos lustros escuchaba por primera vez el nombre de Villa Coapa.
De hecho, no pueden contener la expresión "¿Hasta allá?", como si llamaran desde Monterrey o Tijuana. Pero hablemos de distancias: Si uno viaja del Distrito Federal por la autopista, la entrada a Cuernavaca se encuentra por ahí del kilómetro 77. La última colonia de Cuernavaca, la Parota, está en el kilómetro 98. Y la salida a la zona de Emiliano Zapata está 4 kilómetros adelante, en el kilómetro 102. Si el tiempo y la distancia son relativos, recorrer el tramo desde esta zona del sur hasta el norte de Cuernavaca (salida al D.F.) puede realizarse en el mismo o menor tiempo de quienes transitan desde lo alto de las lomas de Tetela, Tzompantle o Ahuatlán, en el poniente de la ciudad.
Para quienes visitan esta zona con la idea de invertir es grato saber que no se trata de conjuntos habitacionales aislados de la civilización, que se cuenta con servicios, transporte, escuelas, universidades, hospitales, industria, tiendas de autoservicio y buenas vías de comunicación con fácil acceso a la autopista. Por supuesto que no es una metrópolis, que todavía tiene aires de campo, que sigue respondiendo al nombre de pueblo y que está catalogada como una zona semi-urbana, pero tampoco puede negarse que el crecimiento es acelerado y constante. De hecho, su desarrollo sorprende más a los que habitan en los alrededores (Cuernavaca incluida) y que no se habían dado una vuelta por acá. Hoy ven que hay más distancia entre la idea que tenían de esta zona y la realidad.
Cuernavaca, lo hemos dicho en este blog, es más que una demarcación territorial. Para muchos es un estilo de vida que gravita en torno a las bondades de su clima que igual se disfruta en muchos de los pueblos y ciudades de Morelos. Por eso podemos decir que Emiliano Zapata, ahora zona conurbada de Cuernavaca, se percibe más cerca de lo que está.






