LOS HECHOS
Si Usted aún no lo sabe, a partir del mes de febrero de 2012 el Infonavit modificó las condiciones de crédito para quienes pretenden adquirir una vivienda en aquellos municipios que son distintos al de su residencia habitual, y que esta Institución ha considerado como plazas turísticas de "uso temporal", con el objetivo de "conservar la plusvalía y disminuir el número de viviendas deshabitadas."
Además de los municipios de Acapulco y José Azueta (Zihuatanejo) en Guerrero, Manzanillo en Colima, Bahía de Banderas en Nayarit y San Juan del Río en Querétaro, en el estado de Morelos la vivienda de uso temporal corresponde a todos los municipios. Honor a quien honor turístico merece.
De ahora en adelante, "el monto máximo del crédito, individual o conyugal, será hasta del 80% del valor de la vivienda, por lo que el crédito más el SSV (Saldo de la Subcuenta de Vivienda) será hasta del 90%."
En consecuencia, "se requiere un ahorro previo del trabajador por el 10% del precio de compra-venta de la vivienda, el cual se deberá depositar en el Infonavit como ahorro voluntario, mismo que se utilizará para el pago parcial de la vivienda. Este pago es condicionante para la titulación del crédito."
Lógicamente, el Infonavit recabará la información necesaria para identificar si el derechohabiente habita en la misma entidad federativa donde pretende adquirir su vivienda. De coincidir, le otorgaría las condiciones originales de crédito. En caso contrario, aplicaría las condiciones de vivienda de uso temporal.
LAS REACCIONES
Todos aquellos derechohabientes que tienen una vivienda en la cabeza, pero fuera de su lugar habitual de residencia, y sin saber todavía que ahora pertenece a la zona de "uso temporal", realizan una consulta al Infonavit y fijan los ojos en el renglón que más les interesa "Contarías con: $..."
Acto seguido, inician una búsqueda que los de antaño describían por cielo, mar y tierra, y que en nuestros días conocemos simplemente por Internet, para encontrar una vivienda cuyo valor de venta coincida exactamente con la cifra que ellos dan por prometida, cual cheque al portador.
Sin embargo, al enterarse de las nuevas condiciones del Infonavit para adquirir una vivienda de uso temporal ya sea, en el mejor de los casos, por un buen asesor que les informa de inmediato o, en el peor, hasta que se topan con pared a la hora de inscribir su solicitud de crédito, lo cierto es que su sentimiento es similar al que ve la carroza de su deseo convertirse en calabaza de un momento a otro.
Se desintegran como en película de Amélie, intentan rehacerse con vituperios a la Institución, acarician la promesa o la ilusión remota de ahora sí empezar a ahorrar, lanzan el desafío de mejor comprar una vivienda en su lugar habitual de residencia para aprovechar su crédito al máximo, pero luego llegan a las odiosas comparaciones y todo vuelve al punto de partida cuando ni siquiera se volteaba al Infonavit, cuando no existía ni una vivienda en la cabeza. El punto muerto para el mercado inmobiliario.
LAS OPORTUNIDADES
No se necesita emprender un gran estudio para confirmar las conclusiones del Infonavit en cuanto a las viviendas que fueron adquiridas con un crédito de esta Institución y que ahora se encuentran deshabitadas, por no decir olvidadas, al menos en el Estado que nos ocupa que es el de Morelos.
Sin embargo, valdría la pena saber cuántas de esas viviendas son abandonadas por gente que habita en la misma demarcación y cuántas por foráneos, sobre todo cuando se tiene la impresión de que los trabajos son más seguros en el Distrito Federal, que es de donde proviene la mayoría de los compradores, en contraposición con la Tierra de Libertad y Trabajo donde la permanencia en el sector laboral podría estar sujeta a un riesgo más alto. Pero, parafraseando al dramaturgo, las impresiones, impresiones son.
Los que nos dedicamos a este oficio hemos escuchado a los clientes decir en más de una ocasión que sólo quieren retirar su subcuenta de vivienda, o que sólo quieren gastar lo que tienen de crédito, relegando a un segundo plano la ubicación, las características de la vivienda, los servicios del desarrollo, la plusvalía en el corto y en el largo plazo.
De ahí la validez del objetivo del Infonavit y la nueva oportunidad para adquirir una vivienda con una mejor ubicación, con mejores características y mejores servicios, una vivienda con mayor plusvalía para enriquecer el patrimonio, no para dilapidarlo.
En una cuestión de porcentajes, conviene más hacer del 80% de capacidad de crédito, no un factor limitante sino una plataforma para poder aspirar a una mejor vivienda, a la altura de mayores propósitos.
Desde entonces, platicamos con nuestros clientes y amigos sobre esta perspectiva que, si bien es cierto implica un mayor esfuerzo, también redunda en más y mejores beneficios para quien busca de manera genuina incrementar su patrimonio, ya sea para vivir, descansar, invertir y disfrutar en un Estado que se precia de tener uno de los mejores climas del mundo a tan sólo una hora del Distrito Federal.
Dicen que "quien quiere azul celeste, que le cueste". En Morelos, lo primero es un valor agregado.